Portada » Autoconsumo

Autoconsumo

Desde hace unos años el autoconsumo ha permitido encontrar una forma de autoabastecerse de energía solar y ahorrar en los gastos del hogar.

Para quienes aún no conocen el ´termino de autoconsumo, este se refiere a la capacidad de un hogar o empresa de poder salir hacia adelante mediante la energía que ellos mismos producen. De esta manera, se evitan depende de otras fuentes externas y aprovechan la energía solar que ellos mismos recolectan. Una energía gratis, limpia y cuyo uso solo dependerá de la instalación de placas solares.  

La posibilidad de utilizar tu propia energía te hace más independiente con respecto a las grandes compañías y, también, te permitirá ahorrar en los gastos de tu casa. Tanto a corto como largo plazo.

Todo ello entra dentro de lo que hoy denominamos autoconsumo fotovoltaico. Es decir, la producción de electricidad para el consumo propio. ¿Cómo? A través de paneles solares fotovoltaicos.

¿Qué es el consumo fotovoltaico?

El autoconsumo fotovoltaico incluye principalmente la producción de energía eléctrica para autoconsumo a través de paneles solares fotovoltaicos.

Gracias al efecto fotovoltaico, estos paneles convierten en electricidad la luz solar que incide sobre ellos. La corriente que produce es continua por lo que no es apta para los equipos de nuestra casa, por lo que se necesita un inversor que la convierta a AC para disipar esta energía.

Además de módulos o paneles e inversores, existen otros equipos de protección y medida para asegurar el correcto funcionamiento de la instalación, así como accesorios que pueden mejorar su rendimiento global: anclajes, cableado, optimizadores… todo ello suma a la Instalación de la más alta calidad y rendimiento.

¿Cómo funciona el autoconsumo solar eléctrico?

El autoconsumo solar eléctrico funciona a través de células fotovoltaicas que convierten la energía solar en electricidad.

Estas celdas están diseñadas para hacer esta transición en función de las características de exposición a la luz solar de su área.

Es importante saber que España tiene una de las mayores cantidades y calidad de exposición solar de Europa.
En España, más del 75% de los días son aptos para que las células fotovoltaicas recojan energía solar.

Tipos de autoconsumo solar

El autoconsumo solar puede clasificarse en varios tipos según las características de la red eléctrica y la infraestructura involucrada. Veamos:

Fotovoltaico

Se distinguen dos tipos de instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo, conectadas a red y aisladas. Estos últimos pueden funcionar sin necesidad de respaldo de red, aunque en ocasiones se instalan en presencia o con grupo electrógeno.

Actualmente la fórmula más común y recomendada es una instalación conectada a una red. Debido al elevado coste, las instalaciones aisladas sólo se realizan cuando no existe red de suministro, es muy pobre o los consumos son muy limitados y previsibles.

Instalaciones de autoconsumo conectadas a la red

Los dispositivos conectados a la red están diseñados para cubrir parte del consumo eléctrico y reducir al máximo la cantidad de energía, se pueden clasificar en:

Consumo Directo: Usted consume directamente la energía que produce el dispositivo de autoconsumo eléctrico. La energía que no consumes se inyecta directamente a la red, y si necesitas más energía de la que puede producir tu dispositivo, también puedes sacarla de la red. Con esta modalidad, puedes ahorrar hasta un 50% en tu factura de la luz.
Batería de autouso o sistema de almacenamiento de energía: La energía que genera tu dispositivo eléctrico de autouso la consumes directamente, y la energía que no consumas se almacenará en la batería para su uso posterior. De esta forma, consumes más energía solar que de la red y ahorras hasta un 80% en tu factura de la luz.

Autoconsumo fotovoltaico

Instalación de autoconsumo aisladas

Los aisladores, por su parte, están conectados al interior de su propia red de consumo, pero no tienen conexión eléctrica física a la red de transporte o distribución general. En este tipo de instalaciones, el uso de baterías para almacenar energía es fundamental para garantizar el suministro eléctrico las 24 horas.

La variante más común y rentable de las instalaciones aisladas es el bombeo solar, que consiste en bombear agua con energía solar fotovoltaica, gracias al uso de paneles solares y convertidores que nos permiten aprovechar la energía captada por los paneles.

Para determinar el tamaño de la batería que necesitas, debes considerar la profundidad máxima de descarga de la batería (para proteger su duración), el consumo diario de energía, la radiación solar disponible y los días de autonomía (4-6 días en aislamiento en una casa).

Preguntas frecuentes sobre autoconsumo fotovoltaico

Preguntas frecuentes sobre autoconsumo fotovoltaico

¿Cómo funciona una instalación fotovoltaica

La instalación fotovoltaica capta los rayos del sol a través de elementos fotovoltaicos construidos por material de silicio. Estos son capaces de producir energía y electricidad cuando son expuestos a la luz solar.

¿Cómo se almacena la energía de los paneles de autoconsumo fotovoltaico

Los paneles fotovoltaicos contienen unas baterías que se encargan de almacenar toda la energía solar que se va recogiendo. De esta manera, en las horas en las que no hay luz solar, se podrá utilizar dicha energía para generar electricidad.